Cada vez es más común ver a los hombres que deben asumir el rol de madre y padre en la crianza de sus hijos. Al igual que las madres solteras, ellos tienen que encargarse de los niños y la casa.

Así es el particular caso de Carlos, quien ha sido padre soltero en dos oportunidades. A sus 22 años se casó con Laura, una joven de 17, con la que tuvieron 3 hijos: Franco, Gregorio y Tomás. Vivieron en varias ciudades y pasado un tiempo se radicaron en Bogotá. Pero después de más de 12 años de relación, su esposa le dijo que quería dedicarse a estudiar y que se iría a vivir de nuevo con su familia. Acordaron que fuera él quien se quedara a cargo de los niños, que para ese entonces tenían 7, 10 y 11 años. Carlos reconoce que al principio fue muy difícil, sobre todo para los niños, que dormían con él porque se sentían solos en cuartos separados. Él se encargó de prepararlos todos los días para el colegio, de ayudarles con las tareas y entre los cuatro aprendieron, a punta de experiencia, a hacer las tareas de la casa.

De vez en cuando, los niños veían a su madre, pero ella formó un hogar con alguien nuevo, lo que consolidó el vínculo entre los hijos y su padre. Con el tiempo ellos se graduaron del colegio, luego se hicieron profesionales y se independizaron. Con sus hijos hechos y derechos, Carlos, mayor de 50 años, decidió rehacer su vida sentimental. Entonces conoció a Julia, de 30, con quien se casó. Tuvieron a Martín y vivieron juntos por 12 años. Hace algunos meses, Julia falleció debido a un cáncer de seno, y una vez más Carlos tuvo que afrontar la paternidad solo. Esta vez, con el dolor por la muerte de su esposa.

Experiencias como ésta, son pan de cada día. Ya sea por separación, abandono o por la muerte de la madre, el número de papás solteros con la custodia de sus hijos es cada vez mayor. Este fenómeno está ocurriendo en varios países del mundo, como en Estados Unidos, donde se calcula que hay dos millones de hogares de padres solteros, o en Inglaterra, donde los casos son más de 200.000. En Colombia, a pesar de que no hay cifras oficiales sobre el tema, los sicólogos expertos en familia sí han notado en sus consultorios mayor número de casos como el de Carlos. La psicóloga María Elena López explica que gran parte del aumento de padres solteros se debe a las altas tasas de divorcio. Según ella, muchos de estos ocurren en los primeros 5 años de matrimonio en parejas con niños menores, y de acuerdo con la especialista, del total de matrimonios, el 50% terminan en separación.

Además, López señala que otra razón para este aumento es que hoy en día existe un interés de los padres por hacerse cargo del proceso de crianza de sus hijos. Así como en el siglo pasado la idea de la mujer era entrar al mercado laboral, la del hombre de este siglo parece que es asumir más tareas en el hogar. Un ejemplo de lo anterior es el caso de Felipe Gómez, un joven de 25 años y padre de María, de 4. Según él, la razón para estar viviendo solo con su hija es ser un buen padre: “Además de asumir los gastos del hogar, quería estar pendiente de las labores de la casa y colaborar con la crianza de María”, cuenta. Pero su esposa, al ver que su marido estaba asumiendo los dos papeles, se despreocupó por el cuidado de la niña y dejó de colaborar con recursos para el hogar. Fue entonces cuando Felipe decidió llevarse a María a vivir con él. “Socialmente ha existido la idea de que el hombre es el proveedor, y la mujer quien se queda en la casa haciendo las labores domésticas. Pero yo creo que es posible combinar las dos actividades con un poco de esfuerzo”, dice Gómez.

La vida tanto para las madres como para los padres solteros no es nada fácil, ya que tienen que balancear sus responsabilidades laborales con el cuidado del hogar. Felipe ha tenido que sacar tiempo por las mañanas para alistar a su hija para el jardín, y por las noches llega del trabajo o de la universidad a revisarle las tareas, darle la comida y acostarla a dormir. Además, lee revistas y libros sobre crianza para no dejar escapar ningún detalle. También tuvo que aprender a hacer trenzas, a hacer de profesor para jugar con ella al colegio y ayudarle a vestir sus muñecas.

Muchos padres solteros expresan que la crianza de una hija plantea otros retos por cuestiones de género, como le pasó a Jaime Vivas, padre soltero de dos niñas. Una de las cosas que nunca se imaginó hacer fue acompañar a su hija mayor a la peluquería para depilarse y arreglarse las uñas. También ha aprendido a desenredar el pelo y a comprarles ropa. Y en otras ocasiones se ha visto en situaciones que pueden resultar embarazosas. La mayor de sus hijas, por ejemplo, está en plena etapa de la pubertad y por eso Vivas ha tenido que prepararse para afrontar temas como la sexualidad o la menstruación. “Procuro hablar mucho con ellas, sobre todo en temas de sexo para que tengan cuidado en caso de que quieran tener novio. Afortunadamente en los colegios también les dan orientación, lo cual es una gran ayuda”, dice. Aún así, reconoce que es difícil y que a veces cuando habla de temas íntimos siente más pena él que ellas, que “son más frescas”.

La psicóloga López señala que en ocasiones las mujeres expresan más sus emociones, lo que favorece la comunicación. Gloria Cajiao, psicóloga clínica y terapeuta, recomienda que para estos casos es mejor no esperar a que las cosas sucedan sino hablar con tiempo y de manera natural y dosificada. “A veces los padres por el afán de conocer todo lo que pasa con sus hijos son bastante invasivos y lo que generan es reticencia”. Lo mejor – dice ella- es aprovechar los momentos cotidianos, como por ejemplo, si están viendo una película y hay una escena de sexo, plantear el tema y hablarlo con naturalidad.

La psicóloga Silvia Lema, de la Universidad del Bosque, explica que cuando una persona asume la crianza de los hijos por sí sola, así sea hombre o mujer, es posible que experimente sentimientos de soledad e incapacidad. De allí la importancia de tener una red de apoyo, bien sea de familiares o amigos. Además, es importante que los niños tengan un referente femenino, y por eso es clave el respaldo de las abuelas o las tías. Jaime, por ejemplo, tiene a su lado a su hermana y a su novia, quienes les hablan a las niñas sobre el cambio hormonal por el que están pasando y les dan consejos sobre la mejor forma de afrontar esta etapa.

Quizá por este tipo de situaciones es que muchas veces los padres solteros tienen que cargar con la idea de que las madres son las únicas que saben criar. Así lo ha vivido John Maxwell, quien estuvo casado con una colombiana por más de 8 años, y con quien tuvo dos hijos que hoy tienen 12 y 16. Según él, la mayor estigmatización proviene desde la misma ley, que siempre privilegia a la mujer para que se quede con los hijos a pesar de que haya un convenio entre las partes. “Decir que la madre es quien debe quedarse con los hijos es una idea obsoleta. Hace tiempo que la actividad en el hogar se divide por partes iguales”, opina Maxwell. También critica el poco respaldo por parte de instituciones en Colombia, a diferencia de otros países donde ya hay fundaciones para padres solteros.

Lo que sí queda claro en este tema es que el modelo tradicional de familia nuclear ya no es el único. Y aunque siempre será mejor una familia formada por una mamá y un papá, Cajiao dice que ante la ausencia de alguno de los dos, lo importante es que quien quede encargado de los hijos asuma su rol a cabalidad.

 

Fuente: semana.com